Todo esto me hace acordar a ese episodio de Seinfeld en el que George se dedica (muy brevemente) al modelaje de manos. (vía)
A veces está bueno ser truculento en los anuncios que destacan la importancia de usar el cinturón de seguridad. Y a veces no es necesario. (vía)
Décadas enteras de anuncios de todo tipo que provocan (en muchos casos) asombro y (en muchos otros casos) vergüenza ajena. Como para dedicar toda una tarde. (vía)