Puchero de Tinta

Gonzalo toma impulso para apagar las velas en su segundo cumpleaños. Los bigotes de Coca-Cola y las uñas manchadas de chocolate son puramente ilustrativas.

Sigue (por un tiempito más) la saga subacuática. Es medio difícil enfocar y encuadrar bajo el agua, pero a quién le importa.

Continuando con la saga subacuática iniciada el otro día, acá vuela Gonzalo de manos de su madre a manos de su abuelo.

Llega el verano y las aguas se llenan de criaturas extrañas. Estén todos muy atentos.

Gonzalo, en su fiesta de egresados de Sala de Uno.